Ya hemos hablado en estas páginas de distintas asociaciones de mujeres en los pueblos de la Serranía. En este caso nos ocupamos de la Asociación de Mujeres Río Almachar de Genalguacil.
Esta asociación nace a partir del trabajo por el fomento de la participación social por medio de la trabajadora social del pueblo. Se fueron organizando una serie de reuniones formativas y de actividades para que las mujeres de este pueblo empezaran a salir de la casa. Decidieron constituirse como asociación, pero tuvieron un montón de dificultades con el tema de los estatutos.
Esos fueron los principios, se partió de la necesidad de ver a la mujer participando en las distintas actividades y acontecimientos de la vida del pueblo.
Hoy en día cuenta con unas cuarenta socias con una edad media de cincuenta años. Chicas jóvenes hay muy pocas ya que como en el pueblo no hay mucho trabajo los jóvenes viven casi todos en la Costa. Su presidenta, Fina Cózar nos comenta que para ella es desagradable pensar que muchas mujeres de su pueblo no han conseguido liberarse o sentirse importantes hasta ahora, que ya tienen una edad considerable. Y que a ello ha ayudado mucho en Genalguacil esta asociación, por eso cree tan importante que las chicas jóvenes también pertenezcan a asociaciones de mujeres.
La asociación cuenta con dos fuertes pilares: la formación y la participación social.
El tema de la formación lo trabajan por medio de distintos cursos de informática, inglés, cerámica, flores secas, gimnasia, talleres de sexualidad, autoestima, lectura, de creación de empresa, cursos para la promoción de la participación social…
La parte de la participación social la trabajan sintiéndose miembros activos en la organización de actividades en donde participa todo el pueblo como en los tostones, carnavales, viajes organizados, en los encuentros de arte del pueblo, romería, día de Andalucía, distintas campañas de ayuda a pueblos más desfavorecidos…
Cuando le pregunto a Fina si sería importante el estar también asociada con los hombres, ella dice que sí, que es importante el asociacionismo de cualquier tipo, que ellas participan en distintas actividades con los hombres, pero que es muy importante el que estén también ellas solas asociadas porque los hombres siempre han estado asociados o han hecho muchas cosas ellos juntos y ellas necesitan también un espacio para formarse, salir y conocer cosas nuevas sin la figura masculina que hasta hace muy poquito ha ido dejando a la mujer en un segundo plano. Y en los pueblos aún se nota mucho, porque somos menos y entra menos aire de fuera con ideas y formas de vida nuevas.
Ella misma, Fina, nos dice que quizás hoy en día la mujer tiene las ideas bastante claras, es más libre y participativa, pero aún le falta apoyo por parte de su compañero, del hombre y a la vez solidaridad y apoyo por parte de las mujeres, con su mismo género, tanto a la hora de la inserción laboral como en las cuestiones sexuales o en la convivencia.
Este es un ejemplo más de cómo en los pueblos nos seguimos asociando para seguir trabajando y formarnos, para ser cada vez una comunidad más compacta, íntegra y tolerante. Para ser un buen sitio de acogida y convivencia.
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Artículo de Isabel María Sánchez Heras publicado en el número 20 de la revista La Serranía en 2003.